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Muchos hipertensos consultan en la web cuáles son las dietas para hipertensos más apropiadas o con mayor variedad de alimentos. La realidad es que si quieres que alguien te dicte una dieta en particular deberías ya haber consultado a tu nutricionista. Aún así, puedo darte algunas sugerencias al respecto.

Rápidas, ricas y sin sal

Las dietas para hipertensos actualmente son bastante sencillas y fáciles de seguir. Un ejemplo de éstas son las dietas DASH (dietary approaches to stop hipertensión), que se basan en el consumo de frutas, vegetales y lácteos descremados o magros y bajo consumo de carnes; o las hiposódicas que consisten en la reducción al mínimo del consumo de socio.

El secreto de estas dietas radica en el reemplazo de la sal durante la cocción por especias, el incremento del consumo de verduras y frutas, la restricción de carnes ricas en grasa y sodio, entre otras.

En el desayuno, es importante que consumas suficiente calcio, es por ello que debes untar alguna tostada (en lo posible sin sal) con un queso blanco magro bajo en sodio y que bebas además algún yogur o vaso de leche descremados como colación. La comida principal debe ser preparada con suficientes especias como para sazonar los alimentos adecuadamente y no sufrir la falta de sal especialmente en aquellos ricos en proteínas.

Si eliges harinas o pastas para cenar, recuerda que estas dietas para hipertensos te ofrecen la ventaja de ser permisivas en cuanto a la variedad de alimentos pero no en el alto contenido de sodio, por ello pon especial atención a los rótulos de harinas, paquetes de pasta y otras opciones.

Despídete

Atrás quedaron las papas fritas y los embutidos. Recuerda siempre que en tus dietas, los fiambres, embutidos y conservas son tus peores enemigos.